El equipo de adquisición sísmica se despliega en Copiapó con geófonos de 4.5 Hz conectados a un sismógrafo de 24 canales. Se generan ondas mediante impactos de martillo de 8 kg. La tomografía sísmica de refracción/reflexión mide velocidades de ondas P y S en profundidad. Esto permite modelar estratos del subsuelo en zonas donde los sondajes mecánicos encuentran dificultades. En Copiapó, donde el basamento rocoso aparece a profundidades variables, esta técnica entrega perfiles continuos sin perforación. Complementamos esta prospección con ensayos SPT para correlacionar velocidades sísmicas con resistencia mecánica.

La tomografía sísmica en Copiapó mapea contactos entre rellenos aluviales y roca, entregando perfiles continuos sin necesidad de perforar el terreno.