El crecimiento urbano de Copiapó, impulsado por la minería desde fines del siglo XIX, transformó su geografía aluvial en una zona de alta demanda constructiva. Las crecidas del río Copiapó y la explotación minera dejaron depósitos heterogéneos: gravas cementadas, arenas limosas y estratos de sales solubles. Para fundar estructuras en este entorno, el diseño de deep soil mixing se ha convertido en una solución técnica clave. Este método, que mezcla mecánicamente el suelo in situ con ligantes cementicios, permite alcanzar resistencias controladas sin excavar ni generar residuos. Antes de aplicar DSM, recomendamos complementar con un estudio de clasificación de suelos para definir la fracción fina, y si hay presencia de yesos, un ensayo de permeabilidad en laboratorio ayuda a calibrar la lechada.

El DSM en suelos sulfatados de Copiapó requiere cemento SR y control de pH para evitar degradación prematura de las columnas.