En una obra de ampliación del hospital regional de Copiapó, el equipo encontró un estrato de gravas limosas con un nivel freático alto. Para dimensionar el sistema de drenaje perimetral se requirió medir la conductividad hidráulica del suelo en condiciones controladas. Allí aplicamos el ensayo de permeabilidad en laboratorio con carga variable, método ideal para suelos finos como limos y arcillas. La muestra inalterada se satura en el permeámetro de pared rígida y se registra la caída del nivel de agua en un tubo vertical durante intervalos de tiempo. Los valores de coeficiente K obtenidos orientaron el diseño del dren. Complementamos ese estudio con permeabilidad en campo para verificar la correlación en el terreno y con ensayos de infiltración para evaluar la tasa de absorción del suelo natural.

En los suelos aluviales de Copiapó, un valor de permeabilidad K mal estimado puede triplicar el caudal de diseño de un sistema de drenaje.