En Copiapó, capital de la Región de Atacama, el diseño de terraplenes viales enfrenta condiciones particulares. La aridez extrema y los suelos cementados (caliches) exigen un enfoque que integre la norma NCh1508.Of2008 para capas de pavimento y el Manual de Carreteras de Chile. Los materiales disponibles en canteras locales, con alto contenido de sales solubles, requieren un control granulométrico riguroso. Antes de definir la geometría del terraplén, es necesario evaluar la subrasante con un ensayo CBR que determine su capacidad de soporte en condición seca y saturada. Además, la compactación debe alcanzar el 95% del Proctor Modificado, algo crítico en zonas donde la humedad óptima es difícil de lograr sin aporte de agua.

En Atacama, el mayor desafío no es el peso del tránsito, sino la falta de agua para alcanzar la humedad óptima de compactación.