Un muro mal diseñado en una pendiente de Copiapó puede colapsar en la primera lluvia intensa o sismo. Por eso aplicamos el diseño de muros de contención con parámetros de suelo reales de la zona. En los cerros que rodean la ciudad, la estratigrafía mezcla gravas aluviales con limos arenosos, y la napa freática aparece a 8-12 m de profundidad. Antes de calcular empujes, nos apoyamos en un ensayo SPT para medir resistencia in situ, y en calicatas exploratorias para identificar horizontes de suelo blando. Con esos datos definimos la geometría y el sistema de drenaje adecuado.

En Copiapó, el diseño sísmico de muros no es opcional: un sismo de 7.8 Mw en la falla de Atacama exige empujes dinámicos y drenaje profundo.