El error más frecuente en proyectos de impermeabilización en Copiapó es pedir una geomembrana de 1.0 mm para un tranque de relaves donde la tensión de instalación y la radiación UV exigen al menos 1.5 mm. Las constructoras suelen basarse en catálogos genéricos sin considerar la angularidad del lastre ni la temperatura superficial que alcanza el polipropileno en la región. Esto genera roturas prematuras en los taludes expuestos al norte. Antes de definir el espesor, se debe evaluar la granulometría del material de cobertura y la resistencia al punzonamiento. Un ensayo de permeabilidad en laboratorio sobre probetas del geosintético permite confirmar el coeficiente de fuga admisible para el diseño hidráulico.

En Copiapó, una geomembrana de 1.0 mm sin estabilización UV se degrada en menos de 3 años bajo radiación directa.